Artículos de Arte

Faber est suae quisque fortunae

Chandramaṇḍala

Como continuación del artículo anterior referido a la pintura en Nepal, tenemos como un buen ejemplo y de mayor calidad, según decíamos, el paubha (thangka). Así pues, vamos a comparar tres de estos modelos para ver que sus diferencias son muy pequeñas en la concepción de los mismos, y lo mismo pasa en el diseño, el cual se perpetúa en el tiempo siguiendo la tradición centenaria de los pintores nepalís.

Chandramaṇḍala, finales del siglo XIV y comienzos del XV. Témpera sobre tela, 40,6 x 36,2 cm. The Metropolitan Museum of Art, New York

El centro de este maṇḍala representa al dios de la luna Chandra flanqueado por dos arqueras que lanzan flechas de luz para ahuyentar la oscuridad. Chandra sostiene dos lotos y monta un carro tirado por siete gansos, una disposición paralela a las representaciones del dios del sol Surya, cuyo carro está tirado por caballos. Alrededor del cuadro central están las nueve deidades planetarias, entre las que se encuentra otra representación de Chandra. En la parte superior del cuadro están los cinco budas direccionales (tathagathas) flanqueados por bodhisattvas en los extremos. El registro inferior está dividido en tres paneles que representan, de izquierda a derecha, una ceremonia, un grupo de músicos y bailarines y un grupo de mecenas. El culto al dios de la luna Chandra era popular en el budismo nepalí en los siglos XV y XVI.

Izquierda: Chandramaṇḍala, hacia 1379-1425. Témpera sobre tela, 62 x 53 cm. Jucker Collection en la Himalayan Paintings, Kathmandu

Derecha: El mismo Chandramaṇḍala, realizado hoy en día en un taller de Kathmandu.

En este paubha (thangka), el dios de la luna Chandra está majestuosamente sentado en su carro tirado por siete gansos. Adornado con joyas acordes con su estatus y representado con una leve sonrisa, la deidad sostiene con ambas manos un par de tallos de loto, que se enroscan alrededor de ambos brazos para abrirse en flores a ambos lados de la cabeza. Delante de Chandra está sentado su cuadriguero Ambarā, mientras que sus consortes Kanti y Shobha lo flanquean. Esta escena se sitúa en un marco circular multicolor, en el centro de un maṇḍala de ocho puntas. El detalle de las volutas blancas de este octaedro contrasta con los fondos azul y rojo del resto del maṇḍala.

Alrededor de la escena central hay una stūpa y quince formas similares de Chandra. Estas últimas representan los Kālas, o aspectos de la luna creciente y menguante. Las que están sobre el fondo blanco representan la luna creciente, mientras que las que están sobre el fondo azul oscuro representan la luna menguante. El primer registro más allá de éste representa los Nakṣatras (veintiocho Estrellas) y se supone que en este caso representan las esposas de Chandra. El siguiente registro está dividido en ocho secciones separadas por palmeras. Cada sección representa un punto de dirección, con el Dikpāla asociado a esa dirección de pie en el centro, flanqueado por varias figuras, incluyendo nāgaras y otros seres semidivinos. Desde la parte inferior del círculo, los Dikpālas son (siguiendo las agujas del reloj) Indra (sobre un elefante), Agni (sobre una cabra), Yama (sobre un búfalo), Nirmiti (sobre un cadáver), Varuṇa (sobre un makara), Vāyu (sobre un ciervo), Kubera (sobre un caballo) e Īśāna (sobre una vaca). Los cuatro extremos fuera del borde flamígero del maṇḍala tienen cada uno un jarrón del que salen vides enrolladas de las que brotan orbes que contienen los Ocho Símbolos Auspiciosos (sombrilla, par de peces dorados, caracola, estandarte, nudo sin fin, jarrón, loto, chakra) y figuras budistas como el Buda Ṥakyamuni, Ṣaḍakṣarīlokeśvara, posiblemente Prajñāpāramitāy y Mahākaruṇālokeśhvara flanqueados por bodhisattvas.

El registro horizontal superior de la pintura representa a los Siete Budas del Pasado flanqueados por un Mañjuṡrī blanco que sostiene una espada y, en el otro extremo, por una posible representación de Padmapāni. El registro horizontal de la parte inferior tiene en su panel central los Pañcarakṣā (los cinco protectores) con los Tesoros del Chakravartin intercalados entre ellos. El vajrācārya (maestro) que da la oblación al fuego está en el panel de la izquierda y los donantes están representados en el panel de la derecha.

Las pinturas con representaciones del dios de la luna fueron muy populares durante los siglos XV y XVI. Se desconoce por qué el interés disminuyó después de este periodo. Se consideraba que Chandra ejercía una profunda influencia en el destino humano. Por ello, estos cuadros se encargaban con motivo de acontecimientos importantes de la vida, y muchos ejemplos han llegado hasta nuestros días. El Chandramaṇḍala de Jucker es un ejemplo muy bueno de su tipo y está bien conservado. Cabe destacar que, aunque Chandra era venerado tanto por la comunidad hindú como por la budista, la mayoría de los iconos que se conservan son de contexto budista.

Este paubha (thangka) puede fecharse estilísticamente a principios del siglo XV, y comparte muchos elementos con una pintura fechada en 1420 en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles. También puede compararse con otro maṇḍala de Chandra en el mismo museo fechado hacia 1425. En particular, las figuras femeninas que flanquean a Chandra son muy similares a la imagen de 1425. Sin embargo, estas figuras en el paubha de Jucker están ligeramente mejor representadas, son menos rígidas y hacen plausible una fecha ligeramente anterior. Se puede comparar el presente maṇḍala con un ejemplo de Chandra de la colección Zimmerman, fechado en 1379. Especialmente los carros de ambas pinturas se parecen mucho, ya que tienen un diseño similar de chevrones pintados y rayas multicolores. Por tanto, la fecha del Chandramaṇḍala de Jucker puede situarse entre 1379 y 1425.

Chandramaṇḍala, hacia 1460-1480. Témpera sobre tela, 55 X 35 cm. Jucker Collection en la Himalayan Paintings, Kathmandu

Este segundo ejemplo de Chandramaṇḍala de la colección Jucker tiene una paleta de colores vivos y contrastados que le confieren un gran encanto. El maṇḍala tiene forma de loto y en su centro aparece Chandra, de nuevo sentado en su carro conducido por Ambarā y tirado por los siete gansos. Ambas figuras están representadas con chaquetas, dhotis multicolores y una elaborada corona. Además, Chandra lleva un par de botas amarillas. Las dos figuras femeninas de color verde que disparan flechas hacia la oscuridad son probablemente las consortes del dios de la luna, Kanti y Shobha. El pericarpio blanco del loto/maṇḍala está rodeado por ocho pétalos adornados con llamas de cinco colores. Cada uno de los pétalos contiene la imagen de uno de los navagrahas (nueve planetas), con Chandra en el centro representando al noveno planeta. Como la iconografía de las navagrahas está sujeta a una gran variación, sólo es posible hacer una identificación tentativa. Sin embargo, es probable que se trate de Śanaiśchara (Saturno) sobre una tortuga; Rāhu (la luna menguante) de pie entre llamas; el multicéfalo Ketú (la luna creciente) representado con una cola de serpiente; Surya (el sol) sobre un caballo; Maṅgala (Marte) sobre un toro; Budha (Mercurio) sobre un loto; Brihaspati (Júpiter) sobre un elefante y Śukra (Venus) sobre un loto.

En cada uno de los cuatro extremos del maṇḍala hay representaciones del bodhisattva Mañjuṡrī. Cada una de estas manifestaciones está flanqueada por dos de los Ocho Símbolos Auspiciosos. Todo el conjunto se sitúa sobre un fondo de enredaderas verdes, típico de la segunda mitad del siglo XV. El borde superior tiene un follaje similar que sirve de fondo a los Cinco Budas Trascendentales, flanqueados por dos bodhisattvas. Los dos sostienen flores de loto, pero eso, lamentablemente, no ayuda a su identificación. El borde inferior está dividido en tres cartuchos, con Acala en el centro blandiendo una espada y flanqueado por dos deidades femeninas y el elefante y la joya de los Tesoros del Chakravartin. A la izquierda están el vajrācārya (maestro) y el donante, mientras que en la cartela de la derecha aparecen otros miembros de la familia del donante.

La ejecución ligeramente más ingenua, rígida y menos detallada de este lienzo contrasta con el Chandramaṇḍala anterior, pintado unos sesenta años antes, o con el Chandramaṇḍala de la colección Zimmerman, fechado en 1379. Sin embargo, es obviamente mucho más temprano que otro lienzo del dios de la luna de la colección Zimmerman, fechado hacia 1550, y en el que los Cinco Budas Trascendentales están adornados con joyas, una evolución estilística que se puso de moda a partir de mediados del siglo XVI en adelante.

Bibliografía

Kreijger, Hugo E., Kathmandu Valley Painting, Serindia Publications, London, 1999

Publicado en Agosto de 2021  © Ramón Muñoz López